jueves, 8 de marzo de 2018

XXX. 8M

Hoy, mi madre, que nunca antes ha hecho huelga, ni acudido a una manifestación, para por la lucha feminista, y para en repulsa de la violencia de género, la brecha salarial, los roles de género etc.
Y yo paro también, porque estoy harta de tener miedo de reconocerme abiertamente feminista. Estoy harta de que alguien tenga que acompañarme a casa si es de noche, o de estar preocupada por mi seguridad si decido que no quiero ser acompañada por nadie. Estoy harta de depilarme, y de esconder que no me depilo, por temor a ser juzgada y criticada. Estoy harta de que alguien se crea con derecho a tocarme sin mi consentimiento.
Muchas personas, ignorantes y confundidas, creen que el feminismo es lo contrario al machismo, y que las feministas queremos ser o nos creemos superiores a los hombres, cuando la realidad es bien distinta.
El feminismo tiene mala fama entre los hombres, y entre algunas mujeres, cosa que no entiendo.
El feminismo me ha enseñado que a pesar de ser poco normativa soy igual de válida que cualquier otra persona, y que quien no lo vea así es porque es él o ella tiene un problema, no yo. El feminismo me ha hecho abrir los ojos y darme cuenta de que los roles de género me oprimen y me obligan a ser vista de una manera que no soy. Yo soy muy fuerte, y muy valiente. He superado tres enfermedades mentales, el divorcio traumático de mis padres, y muchas cosas más.
Hoy, con mi hermana y con mi madre, quiero ir a la manifestación y reivindicar que las mujeres estamos en una situación de desventaja frente a los hombres, y que eso no se puede tolerar.

jueves, 1 de marzo de 2018

XXIX. Segundo cuatrimestre

Este cuatrimestre está siendo mortal. No me gustan las asignaturas, ni los profesores, ni las prácticas, ni los trabajos, y estar con mis compañeros no compensa todo lo malo. Estoy total y absolutamente apática, sin ganas de hacer nada, salvo estar sola, meterme en la cama y desaparecer. Llevo mil prácticas atrasadas de diferentes asignaturas, y nada apunta a que vaya a darme un venazo y hacerlas todas. No me importa nada en este momento, salvo no estar, no ser. Las cosas en casa están difíciles,y eso empeora la situación. Me pongo nerviosa, ansiosa, triste, preocupada... De veras quiero luz, quiero encontrarme bien, tener motivación, hacer las cosas por algo, encontrar algo que me mueva, que haga mi vida más grande, en vez de más pequeña.
Estoy toda encorvada en clase, algunos compañeros han llegado así que no puedo estar sola y a oscuras como me gustaría, tengo que aparentar normalidad. No tengo ganas de sonreír, ni de mentir diciendo que estoy bien, quiero que todos suden de mi y que no me pregunten si estoy bien o si me pasa algo. 
Quiero irme a casa y desaparecer un rato, el suficiente como para no enterarme de nada de lo que pasa en el mundo. También quiero comer, comer cosas ricas tirada en la cama. No estoy siendo nada, no estoy siendo nadie. Ni siquiera estoy sabiendo cómo expresarme.
Quiero estar tumbada, ya no me importa si no es en mi cama, dónde sea me va bien, pero claro, las personas normales no van tumbandose en el sitio que más a mano tengan, hay que aparentar.
Más personas han llegado, más ruido, más incomoda me siento. Quiero estar sola, callaos todos, no veis que me estais molestando.
Quiero irme, irme a casa, irme a mi cama. Estar en la cama es mi pasatiempo favorito. Cuando estoy en ella no necesito nada más.
Depresión. ¿Será eso? ¿Estaré entrando en depresión? Sinceramente me da igual. Lo que no me da igual es tener que estar funcionando con la depre encima. Nada hace que te puedas escaquear de vivir. Ni siquiera una depresión.  Tienes que estar bien para poder hacer tu vida con tranquilidad. Si no todo te cuesta el doble. Yo se lo que es vivir así, y no es fácil. Vivir así no es fácil, y a veces vivir a secar tampoco es fácil.