domingo, 27 de octubre de 2013

VII. Cambios y mejoras a la vista.

Una infinidad de cosas han cambiado desde la última vez que estuve aquí. Quizás no sean cosas sino que las circunstancias me han cambiado a mí y a mi forma de pensar y actuar.
Soy muy de ver, oír y callar y eso me da una ventaja extra con la que otros no cuentan. No me siento cómoda con los que supuestamente son mis nuevos amigos pero no me atrevo a separarme de ellos de modo que improvisaré cuando vuelva a las clases y haré lo que me beneficie más ya que lo que más quiero ahora mismo es mi bienestar.
Ya sé que quiero estudiar en un futuro y eso es una gran motivación para mí en el ámbito académico. No quiero marcarme retos que me agobien y que al final abandone sin haber logrado mi objetivo asi que 'sin prisa pero sin pausa' va a ser mi lema este trimestre.
Mi vida amorosa se resume a la relación imaginaria que mantengo con mi almohada ya que no tengo a nadie con quien volcar todos los sentimientos afectivos de desarrollo. Me gustaba un chico pero me dí cuenta de que a pesar de que parecía entender mi situación solo era un adolescente de tantos incapaz de empatizar conmigo debido a mi TCA y mi depresión. Quizás fui demasiado optimista al creer que él pudiese ser un mayor apoyo para mí pero no está preparado para soportar el peso de lidiar afectivamente con alguien con mis problemas. No le culpo, comprender y empatizar con alguien que posee en perfil ansioso-depresivo-compulsivo es extremadamente difícil y duro. Sé que llegará el momento en que encuentre a alguien que me quiera de verdad y que este dispuesto a acompañarme durante el largo y duro proceso de la recuperación.
De mi cuerpo y de cómo me siento respecto a él tengo mucho que reflexionar asi que lo dejaré para otro momento pero cabe destacar que he hecho muchos progresos y que me siento muy orgullosa de mí misma. Me siento optimista ante la nueva etapa que me espera.

viernes, 4 de octubre de 2013

VI. Nuevas experiencias.

Tras unas semanas de adaptación en mi nuevo centro escolar ya conozco a mis profesores, a mis compañeros y las instalaciones. Aquí hacen las cosas de un modo distinto al que lo hacían en mi insti de siempre pero aun así me siento cómoda con este cambio lo cual es muy raro ya que no me gustan los cambios. Las cosas van mejor de lo que en un principio esperé, las cosas van definitivamente mucho mejor aquí. Extraño a mis amigas del otro insti y temo que la distancia y el tiempo enfríen nuestra amistad ya que la falta de convivencia arruina las relaciones entabladas debido al tiempo que compartes con dichas personas. No todo es maravilloso, obviamente también hay cosas que aun no se han resuelto pero soy optimista. Creo que las cosas mejoraran con el tiempo y que no debo preocuparme de forma excesiva. No quiero estresarme ni ponerme nerviosa o preocupada por culpa de las cosas que no puedo controlar. Me conozco y sé que mi personalidad tiende a agobiarse al encontrarse en una situación en la que no sabe lo que va ha suceder de modo que si algo va mal me calmaré, respiraré, esperaré y actuaré en consecuencia siempre con tranquilidad.

sábado, 28 de septiembre de 2013

V. Primer día, primera sonrisa.

Ya ha comenzado oficialmente el periodo escolar para mi, y con una grata sonrisa en mi cara no solo porque le prometí a alguien especial que lo haría sino porque he hecho "amigas" el primer día. Es verdad que cuando sonries los demás se acercan más a ti. Me gustan mis compañeros, muy normales todos, menos yo, que soy la excepción. En cierto modo me gusta, destaco por ser la nueva y perderme en cada cambio de clase, siempre llego tarde.
Mis profes son bastante más normales que en mi antiguo instituto, ya que la mayoría estaban completamente pirados. Me agrada mucho haberme sentido tan cómoda en las clases, aunque algunas despiertan mi lado triste, pasota y depresivo. No todo podía ser bueno... Ningún posible fichaje, todos los chicos son muy peques y aún no están del todo hechos. No disfruto de la hora del almuerzo, creo que me lo saltaré de vez en cuando, no es plan de ponerme foca por culpa de la jodida ansiedad estudiantil.
Echo mucho de menos a mis amigas y pienso quedar con ellas pronto. Todo indica que vuelve la rutina. Empiezo con terapia psicologica en ADANER de nuevo y espero que la nueva psicologa no me decepcione. Tengo muchas ganas de empezar con el grupo de autoayuda, pero después del verano están teniendo problemas para organizarlo de nuevo.
Por lo general todo bien, bajones puntuales aunque fuertes y pesadillas constantes pero espero mejorar con la vuelta a la terapia.
Este es mi momento, comienzo una nueva vida, con muchas nuevas oportunidades, empiezo desde cero, y eso es genial.

viernes, 13 de septiembre de 2013

IV. Viernes 13.

Definiticamente hoy la mala suerte se ha cebado conmigo. En el pasado solía usar algún amuleto que me ayudase a burlar las desventuras que podrían ocurrirme este día, pero hoy no he usado ninguno de ellos. Probablemente esa sea la razón por la que hoy todo me esté saliendo tan mal.
Esta mañana mi madre me ha pillado tirando el desayuno -en mi defensa diré que estaba mal de la tripa-, luego mi internet se colapsa sin motivo aparente, mi hermana pequeña vuelve a hacer de las suyas y se las apaña para hacer que mi madre se enfade haciendo que yo esté triste, espinacas para cenar y por último mi madre me dice que no me han aceptado en el instituto público de mi pueblo y tendré que ir a un instituto católico. Mal. Muuuuy mal. No estoy dispuesta a dar media hora de misa todas las mañanas, hace más de dos años que no veo una iglesia por dentro. El uniforme. Ni de coña. Va en serio, al uniforme le mandar a hacer puñetas. Mierda de día y mierda de vida.
Solo espero que mi madre consiga sacarme de ese jodido convento de monjas.

sábado, 7 de septiembre de 2013

III. Días de lluvia.

Menos de una semana para que empiece el periodo escolar otra vez. Menos de una semana para el final del verano. Días acompañados por un cielo grisaceo, aceras mojadas, el suave sonido de la lluvia al caer en los charcos y el olor a tierra mojada que viviré con ansiedad y emoción. Ardo en deseos de irme de compras invernales para comprar sudaderas, jerseys de lana y algodón, guantes, camisetas de manda larga y demás prendas para los días frios que ocultaran mi cuerpo de las miradas de los que serán mis compañeros.
El mal tiempo hace que me sienta más cómoda entre la gente, aunque sigo siendo muy solitaria, un mecanismo de defensa supongo, si no aprecio a nadie cuando me abandonen no sufriré. A persar de todo tengo buenas espectativas puestas en este curso, espero no estar siendo demasiado optimista en este tema.

viernes, 6 de septiembre de 2013

II. Bipolaridad.

Todos los adolescentes nos creemos bipolares, y en cierto modo lo somos. No en sentido técnico de padecer un Trastorno Bipolar, si no en el hecho de que cambiamos constantemente de opinión. Somos la mayoría tremendamente indecisos, me incluyo en ese grupo y no tenemos nada claro. Creemos ser expertos en ciertas materias o aptitudes cuando en realidad estas son solo el 25% de todas las que existen.
Creemos ser algo, nos a encasillamos nosotros mismos, -frikis, empollones, fumados, guapos y populares, fracasos académicos, góticos, hippies, rockeros, etc- y al hacer eso nos cerramos un montón de puertas con cosas que nos gustan, pero como ya nos hemos encasillado no debemos salirnos del molde. Por eso nos creemos bipolares, porque creemos tener una idea clara en cuanto a la dirección en la que queremos ir pero cuando encontramos otra cosa que nos gusta y nos hace sentir bien, puede que a tus compañeros de grupo no les guste eso y nos sintamos decepcionados y abatidos al tener que dejar eso atrás ya que no encaja con la personalidad que creemos tener. Todos los grupos piensan que los demás no tienen razón y hay muchos extremistas que te juzgarán por la ropa que llevas o la música que escuchas.
Si ponemos mi caso como ejemplo, creo que yo sería la oveja negra que todos los grupos porque no me atengo a nada. No pertenezco a ningún grupo concreto. Soy una mezcla de distintos grupos. Uno de mis amigos dice que soy unica, pero yo sé que lo hace porque no se le ocurre otra palabra con la que describirme mejor. Mis padres debieron echar un polvo muy raro cuando yo fui concevida. Ni yo misma sabría como describirme. Algunas personas dicen que soy tierna y adorable pero otras piensan que soy oscura y siniestra. Soy la responsable en casa y la cabra loca en la calle. Soy la tímida en clase y la extrovertida con mis amigos. Muchos dicen que soy muy madura pero yo sé que aun soy algo infantil en ciertos aspectos, y eso me gusta. Soy super sensible, demadiado. Esa sensibilidad que me sobraba es la que hace que sea tan "bipolar". Vivo pensando en el '¿Qué dirán...?' y me encantaría poder ser yo misma sin que me importasen tanto las críticas. Por eso soy de una manera en casa, de otra en clase, de otra con mis amigos y de otra sola en mi cuarto. Todas esas chicas son la misma, es realmente extraño ocultar retales de mi personalidad según el lugar o la situación en la que encuentre. Odio hacerlo, pero no me veo capaz de cambiarlo. Ni si quiera puedo entenderlo yo misma. Soy una tarta de mil sabores distintos y según por dónde cortes tendrás un trozo de fresa o un trozo de chocolate.
Si encuentras una palabra que me describa me gustaría que me la dijeses...

sábado, 31 de agosto de 2013

I. Septiembre.

Conforme se acerca el final del verano y el comienzo del período escolar mi ansiedad va en aumento. Un nuevo instituto, nuevos compañeros, nuevos profesores, nuevas aulas y una chica que vive anclada en su turbio pasado. Tengo ganas de que empiezen las clases para tener algo que hacer y mantener mi mente ocupada con deberes, apuntes y exámenes para no pensar en aquellas cosas que tenía planeadas hacer este año y que al final no podré realizar debido a mis problemas de salud.
Además llegará el invierno y con él sudaderas, pantalones largos, gorritos a lo Harry Styles, bufandas y todo tipo de ropa para mantener el cuerpo calentito, despertarse temprano y respirar el frío aire de la mañana, caminar hasta la parada del autobus de enfrente de la tintorería con la banda sonora de tu móvil en los auriculares, días de lluvia que pasas en casa con un buen libro y una taza de té calentito, el cielo cubierto por espesas nubes grisaceas que te hacen sentir como si fuese a caer el diluvio universal en cualquier momento y más cosas bonitas del invierno.
Pero no todo es bonito, llevo un año viviendo en casa de mis abuelos y aun no me he acostumbrado, ahora tengo que crear una nueva rutina diaria totalmente distinta a cuando vivía en la que siempre había considerado "mi casa". Yo vivía en un pequeño pueblecito de unos 4.000 habitantes, en una casa no muy grande pero muy bonita con mi padre, mi madre, mi hermana y mi hermano pequeños. Tras el divorcio de mis padres, mis hermanos y yo nos fuimos con mi madre a vivir con mis abuelos, aquel fue uno de los desencadenantes de mis problemas actuales.
Depresión y TCA no específico. A pesar de todo tengo esperanzas de poder enderezar mi vida, ser quien yo quiero ser, llevar a cabo mis sueños e ilusiones, curarme y... quiza ser feliz.

martes, 27 de agosto de 2013

Sinopsis.

Siempre me había visto a mi misma como a una chica simpática, alegre y tierna, eso era hace cuatro años y ahora tengo quince. Nunca pensé que todo cambiaría tanto en tan poco tiempo. Mi vida dio un giro de 180º tras el divorcio de mis padres, me vi obligada a madurar a pasos agigantados para ser yo la adulta cuando mis padres se comportaban como niños discutiendo por cualquier tontería, sobre todo mi padre, con el cual ya no me hablo. Aquel gran cambio me ha quitado completamente mi adolescencia y me ha destruido por completo. Me doy cuenta de que nadie me conocía realmente, siempre he sido débil, frágil y extremadamente sensible y mi familia no ha sabido protegerme ni cuidar de mí. Lo que era un corazón de McFlurry de caramelo con oreo se ha convertido lenta y dolorosamente en un corazón de cristal, tan frío como el hielo. Esta soy yo, y esta es mi historia. Ojalá no os sintáis identificados conmigo.