viernes, 31 de enero de 2014

XII. Just the way you are.

Mi mente es un reproductor MP3 viviente. El 55% de mis pensamientos a lo largo de un día normal lo forman canciones; la mayoría de 1D, de su nuevo disco, es bastante rockero. Me gusta. Adoro la música. Hay pocas cosas mejores que ir por la vida con los auriculares puestos y la banda sonora de tu vida sonando.
La música me aporta muchas cosas, la principal es que me ayuda a controlar mis emociones y estados de ánimo. Según la canción que suene me siento alegre, optimista, melancólica, esperanzada, emocionada, relajada... Me ayuda a ser yo.
Dulce en estado puro es una chica de bonito/horrible pelo castaño y rizado, sonrisa tímida y ojos inseguros y cohibidos. Una sudadera de algún color neutro que abrige - ya que ella mantiene una relación de amor/odio con el frío - y oculta sus manos con las mangas de dicha sudadera. Lo hace desde siempre, no sabe por qué, es una costumbre. Ella piensa que la hace parecer adorable. La parte inferior de su cuerpo esta cubierta por mallas, leggins o vaqueros ajustados. Obtuvo (de una manera muy poco saludable) un cuerpo que cabía en una talla 36 y eso le gusta de modo que usa ropa que se ajuste a sus piernas y caderas aunque ultimamente ha empezado a sentirse acomolejada por esa parte de su anatomía. En los pies sus botas negras, son sus favoritas, también la hacen adorable.
Como conplemento indispensable su móvil, con cientos de canciones y fotografías de sus ídolos, tres cuentas en twitter, muchos secretos y sus auriculares, que son la puerta secreta a su inmenso mundo interno.
Muchísimos pensamientos pasan por la cabeza de esta chica, nunca paran. La mayoría de sus pensamientos no se parecen en nada a ella, según su aspecto físico, su mente es lo que más la aterra. Le ha jugado muy malas pasadas y sufre mucho cuando desencadena accidentalmente sus pensamiendos autodestructivos, esos que la llevaron a estar segura de que era un fracaso, de que nunca hacía nada bien y que solo estorbaba.
Aun así sabe sacar su mejor sonrisa cuando se siente alegre y segura pero muchas cosas la asustan constantemente. A ella le gustaría dejar de ser tan insegura. Su estado de ánimo es de una fragilidad inmensa, tan frágil como el silencio. Un pequeño comentario o un tono de voz duro y frío puede hacer que todo en su interior se derrumbe de nuevo, vuelve a aparecer una grieta en su corazoncito de cristal, una tortura interna que nadie en el exterior es capaz de advertir.

domingo, 19 de enero de 2014

XI. Sé tú mismo.

Hagas lo que hagas van a criticarte, no importa lo que hagas para que dejen de juzgarte, unos u otros siempre lo harán, por eso debes ser fiel a ti mismo y ser quien tu quieras y hacer lo que quieras. Si tienen que criticarte por algo que lo hagan mientras tú te lo pasas bien haciendo lo que más te guste y sin preocuparte por el que dirán
Unos te alagarán mientras otros te criticarán por ser tú mismo. ¿A que es absurdo? Estan más pendientes de criticarte que de ser ellos mismos y divertirse siendolo. No hay nada mejor que romper los moldes y ser diferente, único y original.
Yo ayer fui única entre varios cientos de personas. Me fui de compras al centro comercial y llevé puestas mis orejas de gato todo el rato. La gente me miraba, y había expresiones de todo tipo: de sorpresa, de burla, de admiración, de diversión... Tuve que decirme a mí misma un par de veces: 'No te preocupes por su opinión, eres tú y eso te hace ser especial' debido a los cometarios y miradas groseras de algunos pero logré volver a sonreir.
Me lo pase en grande maullando y dejando a todos con cara de: 'O.o'.
Me sentí especial, y me gusto mucho, muchísimo.
Seré rara, pero también soy especial y nadie me hará sentir mal por ello.

domingo, 12 de enero de 2014

X. Darkness.

Cuando pasas por una buena etapa en la que todo parece irte bien es cuando más vulnerable eres. Vas de un lado a otro en un estado parecido a la felicidad en el que te sientes capaz de mover montañas, capaz de superar cualquier obstáculo que la vida decida ponerte, lo suficientemente fuerte como para probar cosas que antes te aterraban con la intención de disfrutar de nuevas experiencias, capaz de cambiar radicalmente tu vida, tu forma de pensar y actuar sin acordarte de los horribles días que creías haber dejado atras. Sin embargo este es el momento en el que más frágil eres.
De pronto, sin razón aparente y en el peor momento tu mundo vuelve a sumirse en tinieblas. Observas con ansiedad cómo ese dolor en el pecho que es augurio de que malas épocas van a volver a sucederse vuelve a instalarse cómodamente en el que durante meses fue su lugar junto al corazón. De pronto ya no tienes fuerzas de hacer nada, te ves incapaz de sonreir y tener que ocultar tu nuevo estado de ánimo es una tarea titánica pero aun así la llevas a cabo con la intención no contagiar tu malestar a nadie. Tu corazón late tembloroso, temiento que esas fuertes manos de hierro que ahora lo sostienen lo estrujen con más fuerza, haciendo que el dolor y la angustia se intensifiquen.
No hay nada que puedas hacer para que el camino del aire hacia tus pulmones sea menos tortuoso. De todas las sensaciones que has sentido en tu vida esta es la peor con diferencia. Esas sombras que tanto temías vueven a dominarte, y no hay nada que puedas hacer para librarte de ellas. Una vez más te demuestran lo frágil que eres, que ellas son las que mandan y que en ningún momento te habías librado de ellas por tus propios medios, si no que ellas decidieron darte una tregua para crearte falsas esperanzas. De nuevo tú estas destrozada por dentro mientras finges una sonrisa y ellas ganan una nueva partida.

miércoles, 8 de enero de 2014

IX. Yo, mi, me, conmigo.

Yo, mi, me, conmigo. Antes no sabía lo que era ser egoísta, solo podía pensar en los demás. Esa actitud demasiado honesta me ha dado problemas desde bien pequeña. Nunca pensaba en lo que era bueno para mí y anteponía el bien de los demás al mío propio. Eso me llevo a descuidarme mucho a mí misma ya que vivía pendiente de las necesidades de otros sin satisfacer las mías para que después, cuando era yo la que necesitaba a alguien nadie quisiese estar conmigo. Siempre he buscado mi felicidad y mi bienestar en la felicidad y bienestar ajeno lo cual no resultó como yo lo esperaba. Yo daba a los demás todo lo que tenía con la intención de aliviar el malestar de quienes me importan pero estaba desatendiendo mis propias necesidades, necesidades que al no ser nunca cubiertas empezaron a consumirme llevandome a un deterioro físico y mental cuyas consecuencias ahora estoy sufriendo.
Mi madre y la vida me han enseñado que nada es bueno es exceso, ni la generisidad ni el egoísmo. El truco esta en encontrar el equilibrio de modo que puedo hacer cosas por quienes me importan para satisfacer mi necesidad de prestar ayuda y apoyo ya que yo nunca lo recibí y hacer también cosas en mi único y propio beneficio cuidando así mi salud física y mental.

viernes, 3 de enero de 2014

VIII. Vuelta a la rutina.

Una vez pasadas las Navidades toca volver a la rutina; levantarse cada día para ir a clase, asistir a las actividades extraescolares, estudiar, dormir y vuelta a empezar. Ciertamente el tener obligaciones que atender hace que mi día a día sea mucho más ordenado asi que me beneficia bastante. Hacer cosas, ir de un sitio a otro, escuchar música, pensar, hablar con compañeros etc me hace sentir enérgica y viva y mi estado de ánimo es más positivo lo cual me pone aún más contenta. A pesar de que soy algo bastante vaga hacer cosas y sentirme útil me enriquece mucho y eso me ayuda con mi recuperación. Siempre debemos mirar las cosas buenas que tiene todo, aun que ver la parte mala sea lo más fácil. Pienso que si encuentras tu lugar en el mundo y descubres cuales son las cosas que te hacen sentir bien llevas la mitad del camino recorrido y eso me hace ser mucho más persistente. Soy de esas personas que tienden a recrearse mucho en su dolor y eso me llevo a pasar épocas muy malas. Al principio no sabía de mi tendencia autodestructiva pero conforme todo avanza y "la niebla" se disipa veo mis fallos con claridad de modo que puedo enmendarlos. Una vez te percatas de tus defectos y haces por ponerles fin puedes enriquecer también tus cualidades haciendo que todo sea cada vez más fácil y que al final puedas hacerlo casi sin pensar, instantáneamente.