viernes, 3 de enero de 2014

VIII. Vuelta a la rutina.

Una vez pasadas las Navidades toca volver a la rutina; levantarse cada día para ir a clase, asistir a las actividades extraescolares, estudiar, dormir y vuelta a empezar. Ciertamente el tener obligaciones que atender hace que mi día a día sea mucho más ordenado asi que me beneficia bastante. Hacer cosas, ir de un sitio a otro, escuchar música, pensar, hablar con compañeros etc me hace sentir enérgica y viva y mi estado de ánimo es más positivo lo cual me pone aún más contenta. A pesar de que soy algo bastante vaga hacer cosas y sentirme útil me enriquece mucho y eso me ayuda con mi recuperación. Siempre debemos mirar las cosas buenas que tiene todo, aun que ver la parte mala sea lo más fácil. Pienso que si encuentras tu lugar en el mundo y descubres cuales son las cosas que te hacen sentir bien llevas la mitad del camino recorrido y eso me hace ser mucho más persistente. Soy de esas personas que tienden a recrearse mucho en su dolor y eso me llevo a pasar épocas muy malas. Al principio no sabía de mi tendencia autodestructiva pero conforme todo avanza y "la niebla" se disipa veo mis fallos con claridad de modo que puedo enmendarlos. Una vez te percatas de tus defectos y haces por ponerles fin puedes enriquecer también tus cualidades haciendo que todo sea cada vez más fácil y que al final puedas hacerlo casi sin pensar, instantáneamente.

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