Ya ha comenzado oficialmente el periodo escolar para mi, y con una grata sonrisa en mi cara no solo porque le prometí a alguien especial que lo haría sino porque he hecho "amigas" el primer día. Es verdad que cuando sonries los demás se acercan más a ti. Me gustan mis compañeros, muy normales todos, menos yo, que soy la excepción. En cierto modo me gusta, destaco por ser la nueva y perderme en cada cambio de clase, siempre llego tarde.
Mis profes son bastante más normales que en mi antiguo instituto, ya que la mayoría estaban completamente pirados. Me agrada mucho haberme sentido tan cómoda en las clases, aunque algunas despiertan mi lado triste, pasota y depresivo. No todo podía ser bueno... Ningún posible fichaje, todos los chicos son muy peques y aún no están del todo hechos. No disfruto de la hora del almuerzo, creo que me lo saltaré de vez en cuando, no es plan de ponerme foca por culpa de la jodida ansiedad estudiantil.
Echo mucho de menos a mis amigas y pienso quedar con ellas pronto. Todo indica que vuelve la rutina. Empiezo con terapia psicologica en ADANER de nuevo y espero que la nueva psicologa no me decepcione. Tengo muchas ganas de empezar con el grupo de autoayuda, pero después del verano están teniendo problemas para organizarlo de nuevo.
Por lo general todo bien, bajones puntuales aunque fuertes y pesadillas constantes pero espero mejorar con la vuelta a la terapia.
Este es mi momento, comienzo una nueva vida, con muchas nuevas oportunidades, empiezo desde cero, y eso es genial.
sábado, 28 de septiembre de 2013
V. Primer día, primera sonrisa.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario