miércoles, 24 de enero de 2018

XXV. Propósitos de año nuevo.

Para este año pensaba no proponerme absolutamente nada. La mayoría de las personas se proponen cosas como dejar de fumar, ir más al gimnasio o perder peso, pero si mi único propósito va a ser perder peso dejando de comer, creo que no mejor es no proponerme nada.
Sin embargo me he dado cuenta de que hay otras cosas que me gustaría conseguir, como tomarme la medicación todos los días, superar mi miedo a que me dejen de querer, dejar de creer que soy prescindible... Y algo más, se me pasó por la cabeza que tal vez podría estar bien despedirme de las personas que me atan al pasado. Decir adiós a aquellos que ya no están en mi vida, porque nuestro momento ya pasó, y martirizarse por ello no va a hacer que vuelvan a mi vida.
Sin embargo, después de sopesar la opción, creo que hay personas a las que no quiero dejar atrás nunca, aunque duelan, porque fueron demasiado importantes para mí como para hacerlo. Hay personas que no quiero que se queden en mi pasado, sino que quiero que también formen parte de mi presente y si es posible, de mi futuro.
Les echo mucho de menos. Quizás ellos sean el motivo por el que me agarro a a enfermedad, para no dejar de tener algo en común con ellos, para no tener que decir adiós también al espacio que un día compartimos, que fue testigo de tantas risas, llantos, confesiones, miedos, consejos... Creo que haría cualquier cosa para tenerlos de nuevo a mi lado. Serie capaz de pagar cuando me pidiesen para recuperarlos.
No, definitivamente de ellos no me quiero despedir. Quiero que siempre formen parte de mí, porque les quiero, y son demasiado importantes como para dejar de intentarlo. De momento, no voy a dejar de intentar que vuelvan a mí. Aunque duelan, les querré.

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